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UE designa a Fráncfort como sede clave para combatir el lavado de dinero

Fráncfort ha sido seleccionada para albergar la nueva Autoridad de Lucha contra el Lavado de Dinero (AMLA) de la Unión Europea, una agencia dedicada a supervisar actividades financieras sospechosas y a reforzar la implementación de sanciones financieras, incluidas las dirigidas contra Rusia. La elección de Fráncfort como sede de la AMLA se produjo tras una votación en la que participaron nueve ciudades candidatas, destacando la importancia estratégica de esta nueva entidad en el marco regulatorio europeo.

La AMLA tendrá la tarea de supervisar y coordinar las autoridades nacionales para mejorar la detección y el combate de actividades financieras transfronterizas dudosas. Este esfuerzo incluirá la supervisión directa de aproximadamente cuarenta entidades de crédito e instituciones financieras de alto riesgo, incluyendo proveedores de servicios financieros y de criptoactivos, marcando un paso significativo en el fortalecimiento de las defensas financieras del bloque contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.

La agencia, que se espera albergue a unos 250 funcionarios, jugará un papel crucial en el cumplimiento de las sanciones financieras impuestas por la UE, como las recientes medidas adoptadas contra Rusia. La elección de Fráncfort, después de un proceso de selección que implicó negociaciones complejas entre los Estados miembros de la UE, subraya el compromiso del bloque con la creación de un marco más sólido y coordinado para la lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.

Este movimiento refleja también el reconocimiento de la UE sobre la magnitud del desafío que representan las actividades financieras ilícitas, las cuales, según Europol, equivalen a aproximadamente el 1% del PIB de la Unión, o 130,000 millones de euros. La ubicación de la AMLA en Fráncfort, un centro financiero de primer orden, enfatiza la importancia de una respuesta integrada y eficaz ante estas amenazas, consolidando así el esfuerzo colectivo de la UE para proteger su sistema financiero.

Con información de El Economista | Nota original

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