Logo personal
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
NOTICIAS

Aumenta el monto de crédito para tu vivienda con amigos y familiares

El incremento en los precios de las viviendas y las tasas de interés para créditos hipotecarios en México han generado retos significativos para la adquisición de vivienda, especialmente entre los jóvenes. Para enfrentar estos desafíos, el sector bancario, incluido HSBC, está promoviendo instrumentos financieros innovadores como el cofinanciamiento y los créditos mancomunados, facilitando así el acceso a la vivienda.

En 2023, la vivienda en México experimentó una apreciación anual del 10.1%, elevando el precio promedio de una casa a 1.617 millones de pesos. Este aumento de precios, combinado con un alza en las tasas de interés hipotecarias, que cerraron el año en un promedio del Costo Anual Total (CAT) de 13.5%, ha complicado la adquisición de vivienda.

Para contrarrestar estas tendencias, se han desarrollado esquemas de crédito que permiten la adquisición conjunta de una vivienda con otras personas, más allá del cónyuge, abriendo la posibilidad de sumar ingresos con amigos o familiares sin lazos legales directos. Estas opciones, incluidas las figuras de acreditado y coacreditado, brindan a los participantes igualdad de derechos y responsabilidades sobre el financiamiento y la propiedad.

El sector financiero, junto con instituciones gubernamentales como el Infonavit, ha ampliado sus esquemas de crédito para permitir la unificación de financiamientos entre individuos sin vínculos familiares directos, promoviendo así nuevas formas de acceso a la vivienda.

Para 2024, se espera el lanzamiento de un producto hipotecario innovador, en colaboración con el Infonavit, que facilitará la unión de créditos entre individuos sin parentesco, multiplicando así las fuentes de recursos disponibles para la compra de vivienda. Este esfuerzo refleja un compromiso con la adaptación a las necesidades cambiantes del mercado y la promoción de la accesibilidad a la vivienda en México.

Con información de El Economista | Nota original

Más noticias