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Nicap de Sofipo Auxi vuelve a caer

La situación de la Sociedad Financiera Popular (Sofipo) Auxi destaca los desafíos regulatorios y de supervisión en el sector de ahorro y crédito popular en México. Con un Nivel de Capitalización (Nicap) reportado en -48,255% en diciembre, superando incluso un anterior reporte de -628% en octubre, Auxi presenta un caso extremo de problemas de capitalización. Estos niveles negativos de capital neto, indicados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), reflejan una situación financiera crítica para la entidad, la cual sirve a una base de clientes compuesta principalmente por pequeñas y medianas empresas (pymes) y personas físicas a través de dos sucursales.

La Ley de Ahorro y Crédito Popular (LACP) establece mecanismos de intervención y medidas correctivas en casos donde las Sofipos exhiben niveles de capitalización inadecuados. Según la ley, la CNBV tiene la facultad de solicitar cambios en la dirección y el consejo de administración de las entidades con Nicap por debajo del 56%, además de implementar medidas correctivas para recuperar la salud financiera de la institución.

La ausencia de una respuesta o acción pública por parte de la CNBV respecto a la situación de Auxi plantea preguntas sobre la eficacia de la supervisión y la aplicación de las medidas correctivas previstas en la normativa. La experiencia de Caja de la Sierra Gorda, que culminó en la revocación de su licencia tras reportar un Nicap de -6,160.6%, demuestra la gravedad de las consecuencias cuando una Sofipo no logra recuperar su estabilidad financiera.

Las sanciones impuestas a Auxi por infringir diversos artículos de la LACP, incluyendo una multa de 84,490 pesos por la contratación indebida de terceros, subrayan la necesidad de un cumplimiento riguroso de la regulación prudencial y contable. Estos casos resaltan la importancia de una supervisión efectiva y de la aplicación de medidas correctivas por parte de la CNBV para proteger el ahorro del público y mantener la confianza en el sistema financiero de ahorro y crédito popular en México.

Con información de El Economista | Nota original

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