Resumen ejecutivo
El comunicado del IMSS de febrero de 2026 entrega una foto con dos lecturas que conviene no mezclar: nivel récord y ritmo débil. Al 31 de enero de 2026 se registran 22,508,972 puestos de trabajo, el máximo histórico para un mes de enero. La composición es mayormente permanente: 86.9% permanentes (19,568,657) y 13.1% eventuales.
Sin embargo, el mes arranca con tropiezo: en enero se observa una variación mensual negativa de -8,104 puestos (tasa mensual -0.04%). El IMSS lo atribuye principalmente al ajuste en empleo asociado a plataformas digitales, tras un efecto estacional en diciembre y un retorno en enero a 139,000 puestos por menor demanda de esos servicios.
En el balance anual, el crecimiento es modesto: en los últimos 12 meses se suman 197,426 puestos, equivalente a 0.9%. Por sectores, el mayor crecimiento porcentual anual se observa en comunicaciones y transportes (9.7%), comercio (3.6%) y electricidad (2.2%). El salario base de cotización promedio llega a $662.8 diarios, el más alto registrado para cualquier mes, con un aumento anual nominal de $45.3 y variación anual de 7.3%.
Análisis
1) Récord de nivel no significa fortaleza del ciclo
Que el empleo afiliado alcance un máximo para enero es positivo, pero el dato relevante para crecimiento es el ritmo. Cuando el crecimiento anual está en 0.9%, la economía formal está expandiéndose con moderación. En términos de crecimiento económico, eso sugiere que el mercado laboral formal no está jalando con fuerza suficiente como para convertirse en un motor claro del consumo interno.
2) El “arranque en negativo” no es trivial: marca tono de inicio de año
Una caída mensual de -8,104 puestos es pequeña en nivel, pero importa por el contexto: enero es un mes con estacionalidad, sí, pero el comunicado enfatiza que el ajuste viene de plataformas digitales, después del pico de diciembre. La lectura práctica es que parte del crecimiento reciente puede haber sido más estacional o transitorio que estructural. Para políticas públicas, el punto es simple: más regulación y formalización puede mejorar la protección social, pero también puede revelar volatilidad en segmentos donde la demanda es muy sensible.
3) Permanencia alta: buena señal, pero no hay que exagerar
Que casi 87% del empleo sea permanente es una fortaleza del mercado formal, porque reduce rotación y eleva estabilidad del ingreso. Aun así, permanencia no equivale automáticamente a productividad o buenos salarios; por eso el salario promedio reportado es un dato clave… con asterisco.
4) Salario promedio récord: gran titular, pero falta el ajuste real
El salario base de cotización promedio de $662.8 diarios y el aumento anual de 7.3% son cifras potentes para el discurso. Lo que define su impacto real es cuánto de ese avance es poder adquisitivo y cuánto es nominal. Sin cruzarlo con inflación, no se puede afirmar mejora real; pero sí se puede afirmar que el costo laboral formal y la masa salarial registrada están en aumento nominal, con implicaciones para consumo y costos empresariales.
5) Sectores ganadores: señales útiles para competitividad
El crecimiento de comunicaciones y transportes (9.7%) es consistente con una economía que sigue moviéndose por logística, comercio y servicios asociados a cadenas. Comercio también avanza (3.6%). Electricidad (2.2%) es interesante porque conecta con competitividad: si el empleo crece en sectores vinculados a infraestructura energética, el reto es que eso se traduzca en energía confiable y suficiente, condición necesaria para inversión.
6) Registros patronales a la baja: señal de cautela empresarial
El dato de 1,023,438 registros patronales con caída mensual y anual sugiere un entorno donde abrir o mantener registros puede estar enfrentando fricciones. El IMSS lo atribuye a medidas de seguridad en apertura de registros de personas físicas; aun así, el resultado práctico es el mismo: menos registros netos es una señal que conviene monitorear, porque en el margen puede anticipar menor dinamismo en pequeñas unidades económicas formales.
7) Reforma de plataformas: avance social, pero con volatilidad inherente
El comunicado reporta 1,349,740 personas beneficiadas por la reforma; sin embargo, solo 139,000 superaron el umbral para convertirse en “puestos de trabajo” formales con acceso a todos los seguros. Eso deja una lectura clara: hay un universo amplio cubierto parcialmente (riesgos de trabajo), y un universo menor plenamente formalizado. Desde desarrollo, es un paso relevante en protección social; desde crecimiento, hay que reconocer que el empleo de plataformas tiene una demanda volátil y puede generar series mensuales con “saltos” estacionales.
Conclusión
El IMSS ofrece una señal mixta: máximo histórico para enero en número de empleos afiliados, pero inicio de año con pérdida neta mensual y crecimiento anual modesto. Para México, esto se traduce en tres implicaciones prácticas:
- Si el empleo formal crece a 0.9%, el consumo interno difícilmente será un gran impulsor por sí solo: el crecimiento seguirá dependiendo de inversión y productividad.
- La formalización en plataformas es socialmente valiosa, pero su volatilidad obliga a leer el dato mensual con cautela y a vigilar la sostenibilidad del modelo.
- El salario promedio nominal al alza es buena noticia, pero el bienestar real depende de la inflación y de la calidad del empleo generado.
Ficha del documento fuente
Título: Puestos de trabajo afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (Comunicado No. 075/2026)
Organización: IMSS
Fecha: Febrero de 2026 (corte al 31 de enero de 2026)