Opinión sin anestesia

En un país donde la política y la economía cambian más rápido que los titulares de la mañana, mis columnas buscan algo bastante sencillo: poner orden, hacer preguntas incómodas y explicar con claridad lo que muchas veces se pierde entre cifras, discursos y coyunturas.

Escribo sobre economía, desarrollo, competitividad y política pública, siempre con una mirada crítica y con la intención de entender qué hay detrás de los datos, las decisiones y las narrativas oficiales.

Mis columnas se publican principalmente en El Economista y en El Comentario del Día, el medio digital que dirijo.

Algunas buscan explicar, otras cuestionar y algunas inevitablemente terminan dejando una sonrisa incómoda. Todas parten de la misma idea: tratar de entender, sin anestesia, el país y la economía que estamos construyendo.