Encuesta Citi 2026: más crecimiento, inflación al alza y recortes

Resumen ejecutivo

La Encuesta Citi de Expectativas (4 de febrero de 2026) confirma un ajuste fino, no un cambio de régimen: el mercado mantiene la idea de una normalización gradual de la política monetaria, fortalece su expectativa para el peso y ajusta ligeramente al alza el crecimiento de 2026, mientras las expectativas de inflación —sobre todo la subyacente— muestran presión ascendente.

Hallazgos clave:

  • Tasas: el consenso sigue viendo el próximo recorte de Banxico de 25 pb en mayo y una tasa de política monetaria de 6.50% a fin de 2026 (y también 6.50% a fin de 2027).
  • Tipo de cambio: el consenso se vuelve más optimista: USDMXN 18.35 a fin de 2026 (desde 18.75 en la encuesta previa) y 19.00 a fin de 2027 (ligera mejora).
  • Inflación de corto plazo: para enero se estima 3.83% anual en general y 4.49% anual subyacente; para febrero, variaciones mensuales moderadas, pero con subyacente todavía elevada.
  • Inflación de mediano plazo: para cierre de 2026 la inflación general se mantiene en 4.0%, pero la subyacente sube a 4.1%; para 2027, aumentan a 3.75% general y 3.71% subyacente.
  • PIB: mejora marginal: el crecimiento esperado para 2026 sube a 1.4% (de 1.3%), con rango amplio; para 2027 se mantiene en 1.8%.

Análisis

1) El “upgrade” de PIB 2026 es pequeño… y eso dice mucho

Que el consenso apenas suba a 1.4% en 2026, aun con narrativa de relocalización y con un entorno financiero que tendería a relajarse, refuerza una lectura estructural: México no está siendo castigado por falta de historias, sino por capacidad real de ejecución.
Desde crecimiento y desarrollo, el dato clave no es el decimal; es el mensaje: el mercado ve mejora marginal, no aceleración. Eso suele ocurrir cuando los factores que mueven el potencial (inversión, productividad, infraestructura efectiva, capital humano y certidumbre regulatoria) no están cambiando al ritmo que exigiría un salto de crecimiento.

2) Inflación: el foco incómodo está en la subyacente

El aumento de la expectativa subyacente a 4.1% para cierre de 2026 es más relevante que la general en 4.0%. En términos de política pública, esto sugiere que el proceso desinflacionario puede avanzar, pero con rigideces internas (servicios, costos, formación de precios) que tardan más en ceder.
Para la economía real, esto tiene una implicación práctica: si la inflación subyacente se “pega”, el espacio para recortes agresivos se acota y la inversión enfrenta un periodo más largo de costo financiero relativamente alto.

3) Tasas: el mercado compra recortes… pero no compra “abundancia”

El consenso concentra el próximo movimiento en mayo (25 pb), y mantiene la tasa terminal de 6.50% a fin de 2026 y 2027. Eso es un recorte importante frente a niveles restrictivos previos, pero también es una señal: el mercado no anticipa un regreso rápido a condiciones “baratas” de financiamiento.
Para competitividad, la lectura es directa: con dinero aún costoso en términos reales, la inversión se vuelve más selectiva y depende más de certeza jurídica, logística, energía confiable y reglas estables. Cuando esas condiciones no están, el recorte de tasas ayuda, pero no alcanza.

4) Tipo de cambio: optimismo renovado, pero con riesgo de complacencia

Un USDMXN de 18.35 a fin de 2026 es una señal de confianza relativa (o de percepción de menores riesgos en el margen), pero no debe confundirse con competitividad. Un peso firme luce bien en estabilidad financiera, pero el desarrollo económico no se sostiene con “buen precio” del peso, sino con productividad, encadenamientos nacionales y costos de operación competitivos (energía, seguridad, regulación, transporte).
Dicho en corto: puedes tener un peso fuerte y seguir con crecimiento bajo si el costo país no baja.

5) Señal mixta: “más crecimiento” y “más inflación” conviven

El resultado más interesante de la encuesta es la convivencia de dos ajustes: PIB ligeramente mejor y inflación (sobre todo subyacente) al alza. Esto suele describir economías donde hay cierta mejora en actividad, pero sin un salto de productividad que permita crecer con menor presión de precios.
En un país que busca ser más competitivo, esa mezcla es una alerta: si el crecimiento mejora poco y la inflación subyacente sube, el riesgo es quedar atrapados en el peor punto: crecimiento modesto con presiones internas persistentes.

6) Lo que falta para convertir el “margen” en tendencia

La encuesta es valiosa como termómetro, pero deja el trabajo duro afuera: cómo mover el potencial. Desde tu enfoque, el puente es claro:

  • Crecimiento potencial: elevar inversión productiva y productividad (no solo gasto y consumo).
  • Política pública: certidumbre regulatoria y calidad institucional medible (tiempos, permisos, cumplimiento).
  • Competitividad: energía suficiente y confiable, logística, seguridad y costos de transacción a la baja.

Conclusión

La Encuesta Citi (4 feb 2026) sugiere que el mercado ve un 2026 de mejora marginal: un poco más de crecimiento, un peso más fuerte y un ciclo de recortes ordenado. Pero el verdadero mensaje está en la inflación subyacente: si no cede con claridad, el costo del dinero se mantendrá más alto de lo deseable y eso limita inversión y expansión sostenida.

Implicaciones prácticas para México y tomadores de decisión:

  • El crecimiento esperado (1.4%) confirma que la prioridad debe ser elevar el potencial, no solo administrar la coyuntura.
  • El repunte de expectativas subyacentes obliga a pensar en competencia, productividad y oferta (servicios, logística, energía) como parte del rompecabezas desinflacionario.
  • El recorte de tasas ayuda, pero el “gran acelerador” sigue siendo institucional: reglas claras + ejecución + reducción del costo país.

Ficha del documento fuente

Título: Mexico Economics – Encuesta Citi de Expectativas
Organización: Citigroup (Citi Research)
Fecha: 4 de febrero de 2026