La moneda mexicana ha retomado su tendencia a la baja, presionada por la incertidumbre generada por las reformas constitucionales propuestas por el gobierno mexicano. En particular, la reforma al Poder Judicial, que permitiría la elección popular de magistrados y jueces, ha generado temores entre los inversionistas sobre la posible debilitación del estado de derecho en México.
El tipo de cambio peso-dólar ha experimentado un aumento significativo en las primeras horas de la jornada, superando los 19.28 pesos por dólar. Esta depreciación se explica en gran medida por la aversión al riesgo de los inversionistas, quienes están evitando activos considerados más riesgosos, como la moneda mexicana, ante la incertidumbre política.
Además de la reforma judicial, otros factores internos y externos están influyendo en el comportamiento del peso. Por un lado, la fortaleza del dólar a nivel global, respaldada por datos económicos positivos en Estados Unidos, está ejerciendo una presión adicional sobre la moneda mexicana. Por otro lado, la incertidumbre sobre el rumbo de la política económica del gobierno mexicano también está contribuyendo a la volatilidad del tipo de cambio.
En resumen, el peso mexicano enfrenta un panorama desafiante, marcado por la incertidumbre política y la debilidad de los mercados emergentes. La aprobación de la reforma al Poder Judicial podría tener consecuencias negativas para la inversión extranjera y la confianza de los consumidores, lo que a su vez podría generar presiones adicionales sobre la moneda mexicana.